martes, 29 de septiembre de 2020
martes, 15 de septiembre de 2020
Sonrisas
Sonrisas. Ese es mi fetiche, las sonrisas. Con hoyuelos, sin hoyuelos. Labios gruesos, labios finos. Como sea, pero sonrisa. Con dientes blancos. Sonrisas sinceras.
Y, de entre todas ellas, aquellas que me hacen sonreír a mi. ¿Cómo no enamorarse de algo así?
viernes, 11 de septiembre de 2020
jueves, 27 de agosto de 2020
Su tiempo.
Su energía.
lunes, 24 de agosto de 2020
Cosas que pasan
Y ahora, ¿qué?
Nuevas ilusiones, nuevas esperanzas y nuevos deseos.
Ojos abiertos, corazón palpitante.
Caricias ansiosas.
Regar la ciudad con besos.
Todo lo que dejó de ser, vuelve a ser.
¿ La llenas de besos?
¿ Te lanzas a su cuerpo sedienta de sexo?
¿ Le das toda la pasión que a mi me quitaste?
A ella sí la desesas.
Los ojos brillantes.
Ahora si eres cariñosa.
No te quema su piel.
Ni sus besos.
Quieres que el mundo te vea.
Y yo, yo ya me esfumé.
¿ La tratas mejor que a mi ?
¿ Le darás todo por lo que yo luché ?
Ójala me hubieras amado un poco más.
Ójala mis caricias no se hubieran vuelto plomizas para ti.
Que donde hubo besos, quedaron gritos.
Donde hubo pasión, quedaron llantos.
Y ahora, ¿quien me va a mirar? ¿ quien se asomará a mis adentros?
Todavía me pregunto, ¿ por qué tantos gritos?
Si de verdad me querías, ¿ por qué te guardabas las caricias ?
¿ Por qué me cogiste tanta manía? ¿ Por qué no querías mis besos ?
Y yo, yo nunca quise regalos caros, ni cenas, ni flores muertas.
Yo sólo quería un poco más de amor, caricias, abrazos, sexo, sentir que nos sobraba la piel.
¿ Qué hice tan mal para provocarte más ira que amor o pasión?
Lo que no pudo ser, no puede ser ni podrá.
Ahora tiran otras carretas. Carretas menos rotas. Menos dañadas. Más grandes y bonitas.
Donde dos botones desabrochados dejan de ser una infame blasfemia para ser una nueva religión.
Es hora de explorar la ciudad y vivirla como nunca antes. Ahora sí es una experiencia enriquecedora. Ahora sí se vive agusto. Ahora no sobra nadie.
Y, sin embargo, ¿ cómo osaría a protestar ? Si la vida perfecta que podríamos tener ahora, ya no soy capaz de imaginarla con ella. Porque conmigo, el amarillo se vuelve rojo oscuro.