sábado, 20 de febrero de 2021
lunes, 18 de enero de 2021
En las miradas que abrazan.
En una blancanieves escondidiza.
En un obra de teatro sin atrezo.
En los cuentos de siempre contados como nunca.
En la mejor raspa de jamón del mundo.
En un no-parar de girar. Rápido. Más rápido.
En unas canciones desafinadas dentro de un coche abarrotado.
En todos esos lugares, el agua siempre es dulce.
Y en los 'quédate' y 'porfa ven otro día'.
jueves, 14 de enero de 2021
viernes, 18 de diciembre de 2020
sábado, 28 de noviembre de 2020
Rotterdam por Málaga
Quizá sea un trato justo. Te cambio Rotterdam por Málaga. Quizá simplemente sea eso. No eras tú para mi ni yo para ti. Tu me necesitabas en tu vida para descubrirte Rotterdam y yo te necesitaba en la mía para descubrirme Málaga.
Ójala hubiera triunfado el amor. Ójala tus gritos hubieran sido menos ensordecedores para mí. Ójala hubiesemos recuperado la paz del principio.
Encontrarse con personas como tú, de las que sólo hacen el amor y no follan, tiene la ventaja de que sois muy tiernas. Sin embargo, tiene la dolorosa desventaja de que cuando otra persona os calienta la cama, desaparece cualquier sentimiento.
En cambio, encontrarse con personas como yo, para las que el sexo es independiente de los sentimientos. Que follamos más fácilmente que amamos. Tiene la ventaja de las descomplicaciones y la desventaja de que cuesta mucho tocarnos el alma.
El problema, es que los segundos, nos quedamos más allá del sexo. No deshacemos lazos al vestirnos. Y, sobre todo, que nos dejan de querer en cuanto dejamos de ser follables.
A pesar de todo, brindo por yo follar en Málaga y tu hacer el amor en Rotterdam. Quizá es para lo único que nos juntó el destino.
martes, 24 de noviembre de 2020
Tiene una paz inquebrantable. Llueva, truene o haga sol. Su semblante se mantiene impune a cualquier agente externo.
Aunque un huracán le sople los oídos.
Aunque el suelo se derrumbe bajo sus pies.
Aunque todo arda en llamas.
Nada perturba ese gesto pacífico. Como si fuera dueña de un secreto que todos desconocemos, ella no se agita por las cosas mundanas. Ni las pequeñas ni las grandes.
La paz domina su alma tan suavemente que asusta. Las personas como ellas, son tan especiales que se nos antojan locos incomprensibles. Crean un cóctel de admiración y envidia a partes iguales. Tanto, que nunca tienes claro si amarlas u odiarlas. Y, sin embargo, no importa mucho, porque nada de lo que hagas perturbará su calma.
Quizá un día me acerque y le pregunte, ¿a que wifi he de conectarme para jugar a ese juego?
lunes, 23 de noviembre de 2020
Bonita
Bonita.
Bonita incluso a medias. Preciosa incluso antes de vestirse.
Acostumbra
a lucir elegantes mantos de tonos oscuros. A veces, con brillantes. Otras,
apagados. Consigue así destacar su reluciente y blanca piel.
Sin
embargo, hoy la vi antes de tiempo. La vi cuando todavía no se había acicalado.
La vi entre enaguas azuladas y blanquecinas. Aún con los focos encendidos, ella
seguía destacando con su brillo. La encontré mientras su amante se desvanecía
por la cornisa del balcón. Al otro lado de la habitación, con su rizos de oro pelirrojo.
Yo
observaba desde fuera, a través de la puerta entreabierta que el tiempo me
concedió. El espectáculo se me antojó tan incandescente que mis labios se
curvaron al imaginar la pasión que cabría detrás de ese revoltijo de colores.
Un deleite nada obsceno puesto que la luna ya está acostumbrada a ese destellar
en los ojos de mirones.